Un día como hoy, hace diez años

Me ha entrado esta mañana la ligera sospecha de que quizá era hoy el día. Y han ido pasando las horas mientras me decía que tendría que comprobarlo; que si efectivamente hoy era el día habría que celebrarlo de alguna forma.

Y ahora que ha caído la tarde y empieza a caer la noche, al fin me he animado a teclear la dirección y he comprobado que sí, que efectivamente hoy es el día… Y también he comprobado que tampoco sé muy bien cómo celebrarlo, porque no sé si hay con quién. El caso es que un día como hoy, hace exactamente diez años empezaba este blog, en “La Coctelera”, una plataforma que acabó por cerrar (y me temo que mi escasa cooperación ha podido tener algo que ver con ello).

Releo aquella entrada y me da hasta un poco de vergüenza de lo mala que es: “Queda menos de un mes para la Oposición de Lengua Castellana y Literatura…”. Cuando la escribía estaba ante una tesitura que podría cambiarme la vida. Si aprobaba aquella oposición me convertiría en funcionario público para siempre… Y la aprobé, pero, como la vida es cuento, ese “para siempre” solo ha durado siete años y ahora estoy en otra tesitura que sin duda va a cambiarme la vida y que esta vez sí que espero que sea para siempre. Incluso no he perdido la esperanza de pasarme de vez en cuando por aquí a contarlo. Más que nada para que, cuando pasen otros diez años, pueda perder alguna tarde releyendo y recordando retazos de vida y de cuentos que se han ido quedando en este rincón de la red y llenarme de nostalgia, de recuerdos y de risas. Creo que esta última debe de ser una de las frases que escrito más veces en el blog. Tendría que releerlo, efectivamente. Por lo menos para tratar de no repetirme tanto.