De lo pequeño que es el mundo

Hace un rato, hablando con J, hemos descubierto por casualidad que yo conozco a un profesor que tuvo de matemáticas hace veinte años. Eso ha dado pie a que me cuente que el otro día en su instituto actual, hablando con R se dio cuenta de que habían coincidido en otro centro durante tres semanas hace seis años mientras J hacía unas sustituciones y además después han llegado a la conclusión de que R al año siguiente había coincidido con P en Villalba (o Villalbilla, que los detalles los empiezo a mezclar), con quien J y yo coincidimos en Valdebernardo. También ha salido a relucir la mujer de alguien que había coincidido con no sé quién en no sé dónde… Y es que, a nada que uno escarbe un poco, acaba encontrando insospechadas conexiones.

Hace poco conocí a M, a través de unos amigos comunes que llegaron a la conclusión de que habíamos casi coincidido en algún sitio: efectivamente, M llegó a Valdebernardo al curso siguiente de que yo me marchase de allí y sabía de su existencia a través de algunos profesores que me hablaron muy bien de él. Cuando por fin conocí a M en persona empezamos a hablar de amigos y alumnos comunes y al rato de conversación descubrimos que el año pasado compartió instituto con mi cuñada. Ahí no acabaron las conexiones: resulta que le dirige la tesis A, la mujer de D, con quien coincidí durante la carrera.

El otro día hablando en el Instituto con una madre acabamos descubriendo que su cuñado trabaja de cocinero en el colegio en el que trabaja de profesor otro amigo mío. Y otra madre me habló de P, su sobrino, que vive en Zaragoza y con el que yo había coincidido el fin de semana que estuve en Valencia.

Sé que la entrada, con tanta inicial y tanta casualidad, ha quedado oscura y enrevesada. Pero puedo asegurar que todo es totalmente cierto. Y que no hablo de otras coincidencias por no abrumar, pero qué pequeño es el mundo. A veces da la sensación de que la vida es cuento.

Anuncios

2 comentarios en “De lo pequeño que es el mundo

  1. Me gusta, ciertamente éstas coincidencias demuestran que la vida es cuento y que nosotros somos los protagonistas del mismo. Cada persona, dependiendo de los actos que haga, vive y narra su cuento…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s