Enhorabuena, Pau

Ayer por la tarde nació el primer hijo de Pau, un amigo al que veo muy de vez en vez (la última hace un par de veranos) y me llevé una alegría… y una sorpresa. No recordaba siquiera que estuvieran embarazados y así se lo hice saber en mi mensaje de enhorabuena. La respuesta me ha parecido muy divertida: “Tampoco yo recuerdo habértelo dicho. Pero supuse absurdamente que como leo tu blog, sabrías de mi vida como yo de la tuya”. Y claro, me doy cuenta de que aquí voy dejando retazos de mi día a día que les permiten a mis amigos estar al tanto de mis venturas y desventuras (sí, sobre todo, venturas, porque las desventuras suelo callármelas, que bastantes trae cada telediario), igual que mis amigos que escriben en un blog me permiten saber de las suyas, de manera que todos nos convertimos poco a poco en personajes del cuento de la vida, con cierto derecho a representar nuestro papel como nos da la gana o por lo menos a hacer creer que lo representamos como nos da la gana… Y también sé que se nota cuando uno no está demasiado inspirado, cuando se pone delante del teclado y, más por compromiso que por musa, se pone a escribir una entrada, para que el asunto no decaiga, que llevamos una buena racha. Y, en esas ocasiones, lo mejor es que la entrada no dure demasiado.

Enhorabuena, Pau, y a ver si lo celebramos como se merece: deberías empezar un blog porque creo que se te avecinan unas cuantas aventuras de las buenas. Espero que Arnau escriba una hermosa historia.

3 comentarios en “Enhorabuena, Pau

  1. Hola,

    Gracias Edu.

    Me encontré tu nombre cuando repasaba mi agenda de contactos para enviar la comunicación oficial que informase sobre la persistencia de la saga U. “¿Se lo envió a Edu?”, me pregunté, y me dí cuenta de que gracias a este blog te tengo más presente que muchos otros amigos. Y, claro, te lo envíe, aunque no supuse que eso supondría que Arnau entraría en Google a las pocas horas de nacer…

    Aprovecho la ocasión para engordar Google con más información: Nació con 4.190 gramos, y aunque los primeros días perdió algo de peso, ya lo ha recuperado con creces. Mide más de medio metro. Desconozco cómo se mide la guapura, pero seguro que guapumide un montón de guapumómetros.

    En fin, que con este ya son 883 comentarios, y la gominola está más cerca.

    Por cierto, ya tengo blog, aunque se trata de un “blog profesional” muchos menos interesante que este. Busca y encontrarás. Y si lo buscas y lo encuentras, deja algún comentario positivo, aunque no te guste… 🙂

    ¿Me dejarás escoger el sabor de la gominola?

    Me gusta

  2. Begoña, ¿qué tal va la lectura de esa obra “apasionante”?
    Pau, un placer introducir a Arnau en el ciberespacio, y ten cuidado que también va a haber que empezar a utilizar el babamómetro si sigues con los guapiherzios.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s