Jornada gastronómica

Una vez al trimestre los profesores organizamos en el instituto una jornada gastronómica. Bueno, en realidad quien organiza es T, pero todos colaboramos: cada uno trae algo de su especialidad (o de la especialidad materna o bebida, patatas, aperitivos…) y buen apetito. Se extiende todo en la mesa central de la sala de profesores y a la hora del recreo se procede a probar los suculentos manjares: intercambio de enhorabuenas, risas y recetas y propósitos de salir esta tarde a correr un rato para que quepa ahora un poco más de bollo.
De vez en cuando, la puerta de la sala de profesores se abre y algún alumno curioso no puede evitar asomar la cabeza. El comentario es casi unánime: “¡jo, qué morro!”. Y se quedan con ganas de algo parecido.
Cuando he salido para ir al departamento me he cruzado con D, con el que me llevo mucho mejor desde que no le doy clase, y me ha preguntado qué había. Le he dicho que se trataba de la Jornada Gastronómica y él con sonrisa pícara me ha replicado: “Ah, lo de las estrellas”. Y aunque me ha dejado con la duda de si lo decía de broma o de veras (yo creo que de broma, pero también estoy convencido de que “gastronómica” es una palabra que no se encuentra en su vocabulario), tampoco le faltaba razón, pues a más de un plato, como al pastel de salmón de M, se le podría poner alguna que otra estrella de esas de la guía Michelín.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s