Feliz Noche

Cada vez conozco más gente que dice aquello de “odio la Navidad”, pero me temo que no es la Navidad lo que odian, sino en lo que se ha convertido: luces porque sí, buenos deseos porque sí, regalos porque sí, comidas porque sí, compras porque sí… y al final parece que las navidades son invento del Corte Inglés, como tantas otras cosas.
A todos aquellos que odian la Navidad les recomiendo que se lean Canción de Navidad, de Dickens (yo lo hice el año pasado por estas fechas). He aquí un fragmento:

—Hay muchas cosas que podían haberme hecho muy bien y que no he aprovechado, me atrevo a decir —replicó el sobrino—. Entre ellas la Navidad. Mas estoy seguro de que siempre, al llegar esta época, he pensado en la Navidad, aparte la veneración debida a su nombre sagrado y a su origen, como en una agradable época de cariño, de perdón y de caridad; el único día, en el largo almanaque del año, en que hombres y mujeres parecen estar de acuerdo para abrir sus corazones libremente y para considerar a sus inferiores como verdaderos compañeros de viaje en el camino de la tumba y no otra raza de criaturas con destino diferente.

Además, me parece que con independencia de lo que crea cada cual, la historia de la Navidad es una historia realmente hermosa: un Dios que enloquece de amor hasta el punto de hacerse él mismo criatura para arreglar el desaguisado y en lugar de nacer en un palacio, nace pobre en una cueva.
De todas las felicitaciones habituales de estos días: feliz Navidad, felices fiestas, felices pascuas, felices vacaciones,… la que más me gusta es quizá la de “Feliz Noche” por aquello de que sólo se puede decir hoy. Así que feliz noche a todos cuantos os pasáis por aquí de vez en cuando y dejáis vuestros comentarios (Silvia, Alv, Wendys, Enano, Profaprendiendo, Alfonso, Vanesa, Simona, keep walking, San, Ana, Marian, Daniel, Elvira, mamá, Joan, Artemi, Rubén, Nacho C., BillieJean, Antebellum, Bubu, Poedia, Eva, Manuel R., Alba, Viru, Raquel, Taitotean, Gonzalo, Teresa, erikita, Hell, Javier Leyva, Mayte, Susurro, Selma, Djmartin…) y también feliz noche a todos los que os pasáis y no dejáis ningún comentario (como hago yo también en tanto blog), especialmente a cuantos alumnos os acercáis hasta aquí para cotillear un poco más cómo es ese profe que os da clase.

Sonrisas y lágrimas

Llega el final del trimestre y con él las notas y con ellas las sonrisas… y las lágrimas. Muchas veces parece que el suspenso es algo totalmente inesperado y hay a quien habiendo suspendido todos los exámenes le brotan cuantiosas lágrimas cuando le dicen la nota. Porque una cosa es suspender un examen y pensar que el siguiente lo vas a aprobar y otra, muy distinta, es darte cuenta de que no has sido el que querías ser y el suspenso va a mancillar tu boletín y la bronca que te va a caer en casa va a ser fina y por si fuera poco te vas a quedar sin el estupendo regalo que te habían prometido si aprobabas todas.
Sin embargo, no puedo acostumbrarme a las lágrimas y siempre me llenan de ternura y, si soy yo el culpable, me hacen sentir un ser vil y cruel, sin sentimientos.
De todas formas, las lágrimas y los propósitos de enmienda, salvo casos contados, no suelen durar mucho: pasado mañana estarán de vacaciones y todas las horas que pensaban dedicar a estudiar… En fin, tampoco nos pongamos tan pesimistas, que lo mismo sí que las dedican a estudiar y vuelven en enero con el firme empeño de cumplir su horario de estudio exigente.
Lo malo de las notas es que a los profesores, como a los entrenadores, se nos juzga por los resultados: si se esperaban un suspenso y resulta que han aprobado no les cabe la menor duda de que eres el mejor profe del mundo, pero si es al revés tampoco les cabe duda de que eres el gran … (a rellenar a gusto del alumno injustamente suspendido).

Pues al final no fue tan difícil

Comenté hace unas entradas mi idea de formar un grupo solidario con alumnos del Instituto y acercarnos una tarde al mes al centro de Esclerosis Múltiple que hay en el propio barrio. En esta entrada también contaba el buen recibimiento que mi hicieron y el poco caso que me dio la impresión que me habían hecho.
En vista de que no llegaba respuesta alguna, decidí probar otra vía: busqué en Internet la página del Centro y, aunque dicha página estaba en construcción, envié un correo electrónico a la dirección que allí estaba puesta…
Dos semanas después me contestaron, pidiéndome mi teléfono para concretar. Y resulta que todo no es tan difícil si consigues dar con la persona adecuada. Me llamaron el otro día y hemos quedado en que iremos los cuartos jueves de mes, de cinco a seis, a realizar una actividad de “acercamiento a la naturaleza” que consistirá sobre todo en sacar a pasear a los enfermos que menos visitas reciben y que están más impedidos por la enfermedad.
Además, no hay ningún problema para que organicemos allí algún que otro festival, así que quiero empezar a reunir a mis actores del año pasado y volver a preparar una representación de El Pirata Timoteo.

Quédate con el punto

Las semanas de exámenes suelen ser terribles… y no sólo para los alumnos. De pronto te encuentras con una montaña de exámenes por corregir (pongamos sesenta exámenes de una media de folio y medio cada uno: 180 caras para quien no tenga ganas de hacer números) y te das cuenta de que los alumnos tienen razón: haces los exámenes demasiado largos. Y te preguntas por qué no te pasas a los exámenes tipo test, con lo fáciles que son de corregir y con la ilusión que les hacen a los alumnos.
Y, como es lógico, entre tanto punto, tanto 0’5, tanto 0’75, tanto 0’25 y tanto folio, alguna vez te equivocas y haces mal la suma… Cuando les das el examen, los alumnos suelen acercarse de lo más respetuoso y decirte que “quizá” (para que no te sientas herido) la suma está mal y les has quitado medio punto o lo que sea. Afortunadamente, esas equivocaciones tienen fácil arreglo: pido un bolígrafo rojo y corrijo sobre la marcha.
Otras veces te vienen diciéndote que cómo es posible que les hayas puesto tan poco con todo lo que han escrito y entonces tratas de explicarles que, de momento, tienes la fea costumbre de leerte los exámenes porque te interesesa más la calidad que la cantidad, pero que no se preocupen, que el día que te canses de leerlos, ellos saldrán ganando.
Así que cuando ayer, al acabar la clase se me acercó N para decirme que quería comentarme algo del examen que les había entregado el día anterior me imaginé que se trataría de algún “racanismo” por mi parte en la valoración de una pregunta o de un error en la suma… y era, efectivamente, un error en la suma: sólo que esta vez, en contra de lo que por lo visto me suele ocurrir siempre, me había equivocado al revés y le había puesto un punto de más… No me lo tuve que pensar ni un segundo: “quédate con el punto” y le agradecí de veras su sinceridad porque imagino el mal rato que habrá pasado diciendo “se lo digo o no se lo digo, si total es sólo un punto, si además si no se lo digo no se va a enterar”… y prefirió decirlo, porque era lo justo, lo que le decía su conciencia que tenía que hacer… Y ella se quedó con su punto de regalo y yo con la alegría de comprobar una vez más todo lo que se puede aprender de los alumnos.

ubuntuies.com

Uno de los primeros profesores que conocí cuando llegué el curso pasado al Instituto fue Jesús Álvaro, responsable de las TIC del Centro. Y una de las primeras cosas que hizo Jesús fue comerme el coco para que me pasara a Linux y al software libre. Fue todo un descubrimiento y he de reconocer que me convenció, que me instalé, después de las necesarias particiones, Ubuntu en mi ordenador… pero también he de confesar que hasta ahora, por comodidad o por inercia, yo qué sé, sigo utilizando con mucha más frecuencia el “otro” sistema operativo. Sin embargo, Jesús acaba de lanzar a la red una versión personalizada de linux: el UbuntuiEs (el nombre le viene de que empezó siendo un Ubuntu orientado a su uso en el instituto o IES), que no necesita instalarse en el ordenador y, por tanto, evita el quebradero de cabeza de las particiones, que está en español y que viene con un montón de programas útiles incorporados: desde un programa para crear partituras al Cinelerra, un completo programa de edición de vídeo. Si alguno de los que se pasa por aquí está interesado le recomiendo que se pase por la página desde la que se puede bajar la última versión: ubuntuies.com . Y como creo que no me he explicado muy bien, aquí dejo la explicación que viene en esa página, que es mucho más clara:

UbuntuiES es una distribución GNU/Linux en español, optimizada para correr en modo LIVE, desde un PenDrive. Está dirigida especialmente al usuario de habla hispana, e incorpora menús en español, aplicaciones traducidas y ayuda en español. Empezó siendo una distribución para estudiantes y docentes de enseñanza secundaria, pero hoy cuenta con numerosas facilidades que lo hacen ideal para cualquier tipo de usuario. El modo LIVE permite disfrutar de todas las ventajas de una distribución GNU/Linux completa, sin necesidad de instalarse en disco duro, ya que hace uso de la memoria RAM del sistema. Por ejecutarse desde una memoria FLASH, garantiza una velocidad de proceso increíble. Asímismo, el sistema LIVE garantiza, un sistema único y homogéneo con independencia del ordenador en que se utiliza. Podemos llevar nuestro sistema con nosotros listo para ser utilizado en cualquier ordenador, con la garantía de encontrar siempre el mismo entorno de trabajo. Gracias a nuestro exclusivo instalador en PenDrive, la creación y duplicación de PenDrives es tan sencilla como hacer un click en el icono que aparece en el escritorio. Con UbuntuiES es más fácil que nunca compartir una distribución GNU/Linux repleta de funcionalidades. Nuestro instalador crea tambien una partición para guardar los datos del usuario, de tal modo que podemos trasladar en un sólo dispositivo todo lo necesario para trabajar. Como su nombre indica, es una personalización de la robusta distribución internacional Ubuntu, por lo que hereda de ésta todas sus funcionalidades y estabilidad. Otra prestación exclusiva de nuestro sistema, es la posibilidad de elegir en el arranque, entre varias opciones, como el escritorio que encontraremos (Gnome, xfce4 ó Enlighthenment), así como el arranque con drivers específicos, para tarjetas gráficas ATI, NVIDIA y drivers WIFI. UbuntuiES es ubuntu, por lo que puede instalarse también en disco duro.

Enhorabuena, Jesús, por la nueva criatura.

La tecla adecuada

Hoy me ha sorprendido llegar a clase unos minutos antes de las 8.30 y ver allí a D porque me parece que es la primera vez en todo el curso que no llega tarde. Pero todavía me he quedado mucho más sorprendido cuando se me ha acercado y me ha pedido disculpas por las interrupciones de la clase pasada… que había tendio lugar hacía justo una semana porque es un grupo al que sólo doy MAE (Medidas de Atención al Estudio o algo así) y de sus interrupciones ya no guardaba yo el menor recuerdo, entre otras cosas por lo habituales y lo frecuentes.
Le he agradecido muy de veras el gesto de pedir disculpas y creo que he presenciado uno de esos pequeños milagros de la educación que se ven de vez en cuando: mucho me temo que a partir de ahora D será distinta, que va a poner esfuerzo y se va a aplicar, que va a luchar por sacar el curso adelante. Por lo visto, hace unos días tuvo un pequeño incidente en clase con una profesora (como ha tenido tantos pequeños y no tan pequeños incidentes en estos dos últimos años) y no sé muy bien qué le dijo la profesora, pero el caso es que supo tocar la tecla adecuada y D me reconocía, con cara compungida, que se había dado cuenta de que los profesores “son buenos” y había decidido cambiar.
Es una pena que uno no sepa descubrir con más frecuencia esa tecla que una vez tocada hace que un alumno se transforme y dé un cambio de 180 grados: cómo me gustaría acercarme mañana a X y decirle que no tire la toalla, que es muy capaz de sacar esto adelante… y que X se lo creyese y volviese a escribir en su Cuaderno de Escritura, volviese a traer todos los días los deberes y estudiase para el próximo examen como si lo fueran a prohibir.