Primeras correcciones

He estado más de una semana desaparecido de este rinconcito de la red y la verdad es que lo siento y pido disculpas a todos los que se hayan pasado por aquí durante este tiempo y hayan tenido que pensar, “vaya, se ve que últimamente no tiene ganas, si lo sé me voy a navegar a otra parte”.
Y no es por falta de ganas, bueno, quizá algo sí: porque me engaño pensando que por la noche encontraré un mejor momento para escribir y al llegar a la noche me doy cuenta de que el buen momento lo tendré mañana a mediodía (es decir, que en ese momento “no tengo ganas”). Hasta que, por fin, vuelvo a caer en la cuenta, una vez más, de que el mejor momento es siempre ahora y no después.
Sin embargo, puedo argüir en mi defensa que me he pasado una bonita semana de corrección de exámenes: los primeros del curso. Y con ellos, las primeras alegrías… y las primeras desilusiones, porque hasta que no corriges el examen vives con la ilusión de que este año todos los alumnos te demostrarán todo lo que saben y lo que están aprendiendo en tus clases. Y después del primer examen empiezas a sospechar que hay algunos a los que les va a costar demostrártelo.
De todas formas, tratas de no desanimarles, porque perder la primera batalla no es perder la guerra y tratas de hacerles ver que todavía están a tiempo, que este curso puede ser distinto, que con un poco (o un bastante, no nos engañemos) de esfuerzo lo conseguirán… Lo que no quita para que se te queden en el ánimo las cicatrices que te producen los suspensos y que la conciencia te recrimine por haber bajado tantos puntos por faltas de ortografía. A cada uno de los que bajo puntos por la ortografía y a todos los que hago sufrir con los exámenes me gustaría, parafraseando a Salinas, decirles aquello de “perdóname, el dolor, alguna vez, es que quiero sacar de ti tu mejor tú”, pero lo mismo piensan que encima “cachondeo”. Sin embargo no sólo bajo por ortografía: también subo. Había un premio especial en los exámenes de 2º de ESO de un punto extra al que no cometiese ninguna falta. Y ha habido tres o cuatro que se lo han llevado. Claro que casi siempre se lo llevan los que menos lo necesitan, como L., que estará tan contenta con su 10’25… y por supuesto yo también estoy tan contento con su 10’25, mucho más que con cualquier otra nota, por mucho que se empeñen los alumnos en creer que los profesores disfrutamos cuando ponemos ceros como puños.

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3 comentarios en “Primeras correcciones

  1. muy interesante lo que cuentas y que cualquier profe puede entender bien, me encanta la cita de salinas.
    los primeros exámenes de cuantos temas… no sé cómo será el resultado de mi primer examen de este curso… desde luego, nos examinamos nosotros también…

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  2. Rubén, muchas gracias por salir del anonimato. Sabes que aquí siempre serás bienvenido. Por cierto, tenemos que quedar… y pronto.
    Profaprendiendo, el examen era de sólo dos temas. Mañana tengo otro sólo de tildes, creo que acabaré con los ojos sangrando.

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