Criterios de calificación

Prometí en un comentario a profaprendiendo que haría una entrada con mis criterios de calificación y aquí está. Lo aviso al principio porque a lo mejor todo esto te pilla un poco lejos y no quieres perder el tiempo leyendo esta entrada.
Del 100% final, un 10% se consigue con las ya dichas 30 caras del Cuaderno de Escritura, otro 10% con las notas de clase, un 10% más con la lectura de los libros y el 70% restante con exámenes (normalmente el de evaluación supone un 30%, pero depende del número de exámenes que haya, porque eso cambia con los cursos).
Un pequeño paréntesis… (Estoy escribiendo esto y siento cierto dolor en los nudillos de la mano derecha. El caso es que esta mañana he dado un fuerte golpe en la mesa con el puño, pero no para atajar alguna conducta “disruptiva” o imponer silencio, sino simplemente porque me he emocionado yo solito y he empezado a despotricar contra el mito de que los signos de puntuación reflejan pausa: una coma, una pausa; un punto, una pausa un poco más larga; punto y coma, pausa intermedia… “¡¡¡¡Los signos de puntuación no reflejan pausas!!!!”, todo esto acompañado con el golpe en la mesa que me está haciendo recordar, diez horas después, que quizá se me ha ido la mano. Y cierro el paréntesis que ya no es tan pequeño).
Volviendo a mis criterios de calificación: el 10% de la nota de clase se consigue trayendo los ejercicios que voy mandando, a un ritmo bastante razonable. Cuando mando ejercicios, voy preguntando uno por uno si los tienen hechos y a los que los han hecho les pongo un positivo. A los que no los han hecho les echo una mirada de “cómo me haces esto” (o mejor, de “cómo no me haces esto”) y ya está, ni siquiera un negativo, porque ellos verán: máxima libertad, máxima responsabilidad. Me imagino que, de vez en cuando, alguno me engañará y me dirá que los ha hecho cuando no los ha hecho, pero en la mayoría de los casos son sinceros (“los he hecho, menos la segunda parte del tercer ejercicio porque no lo entendía”) y se agradece de veras su sinceridad: de hecho sólo pongo negativos cuando descubro que alguien ha intentado engañarme.
En cuanto a los libros, mando dos libros obligatorios por trimestre (los mismos para todos) y pongo una fecha límite para habérselos leído. Para comprobar que los han leído no les hago hacer un trabajo, porque quiero que lean, no que odien la lectura o copien trabajos a otros o desgasten el ctrl+C ctrl+V. Además tendría que corregir muchísimo más. Tampoco les hago un examen general. Es todo mucho más sencillo: cuando se lo leen, me dicen que se lo han leído y en dos o tres minutos de un recreo o de final de las clases les pregunto por el libro. Sí, ya sé. Soy un ingenuo. Alguno me engañará. Allá él. Yo prefiero que alguno me engañe a desconfiar por sistema… Y no es tan fácil engañar a un profesor cara a cara: se corren demasiados riesgos y hay que tener demasiada poca vergüenza. No compensa. Sale más rentable leerse el libro.
Aparte de los libros obligatorios pueden leerse más libros voluntarios (que les llegan a subir un 5% extra) de una lista que les doy. Si se quieren leer un libro que no está en esa lista, primero me lo tienen que consultar, porque no quiero cargar sobre mi conciencia que lean alguna de las tantas bazofias que son tan fáciles de encontrar.
En fin, que si uno lo piensa un poco, resulta que se puede conseguir un 30% de la nota sin realizar grandes esfuerzos. Al principio, cuando empecé con este sistema, exigía que en los exámenes sacasen al menos un cuatro, porque, si no, te puedes encontrar con gente que aprueba la evaluación con todos los exámenes suspensos… Pero la realidad suele ser que quien es capaz de leerse los dos libros, escribir todas las hojas del cuaderno de escritura y hacer todos los ejercicios que les mandas es gente con suficiente interés por la asignatura y fuerza de voluntad para sacar nota en los exámenes sin problemas.
Y hasta aquí, no vaya a ser que el golpe en la mesa me acabe “valleinclanizando”: sería esperpéntico.

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5 comentarios en “Criterios de calificación

  1. Muchas gracias 🙂 Me gusta tu sistema y me parece muy interesante y muy afortunados tus alumnos. Muy generosa, además, tu actitud, que nos permite a otros aprender!!!

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  2. Edu,
    eres un crack. El sistema me parece un poco complejo como para ser imitado fácilmente. Me da la impresión de que has ido ajustándote un traje a la medida y va a ser difícil que encaje bien en otras hechuras, pero es un patrón sobre el que empezar a trabajar.
    Cuídate la mano (por cierto: ¿pones tilde en cuídate? ¿Y sobre la í?). La verdad es que la doctrina que intentabas remarcar bien se merecía un golpe teatral sobre la mesa. Me gusta.

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  3. mi ignorancia es grande, durante el curso pasado intentaba ayudar a mis alumnos para que puntuasen mejor y fue un desastre, no daba pie con bola, y no era capaz… reconozo que les decía que leyeran varias veces sus propias producciones, que se fijaran en la estructuración de su discurso, bla bla y bueno, qué mal, también se fijaran en las pausas al leer, pero es que no sé…
    ¿cómo enseñar a puntuar?
    si yo pienso como he aprendido yo, pues a base de años, de errores (sigo cometiéndolos)… recuerdo especialmente la dificultad que entrañaba usar el punto y coma… A base de leer y escribir se consigue, pero cómo enseñarlo? Gracias!

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  4. Profaprendiendo, me temo que compartimos ignorancia: yo tampoco sé cómo enseñar a puntuar bien. Me imagino que hay que lograr convencerles de que los signos de puntuación no marcan pausas, sino que reflejan la entonación. De forma que, cuando en su dictado interior vean que cambian la entonación pongan una coma o un punto. El punto y coma hay que dejárselo a los profesionales; o usarlo cuando a uno le dé la gana, que viste mucho.
    Por cierto, ya sé que en esto soy un poco maniático, pero en los signos de puntuación también se incluyen los signos de apertura de la exclamación y la interrogación… (perdón, a veces me pongo insoportable: que se lo pregunten a mis alumnos).

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  5. Alfonso,
    creo que el sistema no es tan difícil de aplicar o, por lo menos a mí me parece que no es tan difícil: ¿dónde le ves las pegas? Porque malo es que uno se haga un sistema inexportable.
    Por supuesto pongo tilde en “cuídate”, como buena esdrújula. Lo de la mano, a Dios gracias, no tuvo mayores consecuencias (ni se me rompió ni aprendieron los alumnos para qué servían los signos “puntuativos” -lo sé, suena muy mal, pero me sonaba peor la rima con “puntuación”-).

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