Los esguinces de la vida

Homo sum, nihil humanum a me alienum puto… y ayer, jugando al fútbol, me hice un puto esguince (con perdón por lo de esguince).
Fui a pasarme las dos horas reglamentarias en el Marañón (sé que no me puedo quejar, fueron sólo dos horas) y cuando estaba en la sala de espera un enfermero/médico/celador, pues no sé diferenciar muy bien los uniformes, me preguntó cómo me llamaba. “Yo te conozco, pero tú a mí no”, me dijo tras escuchar mi nombre: “luego te cuento” y desapareció por una sala.
El tiempo pasó y al cabo me llamaron para hacerme la placa, volví a la sala de espera y seguí esperando, que para eso está la sala e cuestión, sin volver a ver al desconocido que me conocía.
Por fin apareció con mi nombre en la boca el que resultó ser el médico: todavía no sé cómo fui capaz de confundirlo con un enfermero o un celador.
Antes de ir al problema de mi tobillo derecho, fuimos a lo importante: cómo me conocía y de qué. Le gustó el tono misterioso y empezó a darme datos del tipo “a ti te gusta contar cuentos, tú has trabajado en tal sitio”… Como yo no me quería quedar corto empecé también a hacer suposiciones: “tú eres traumatólogo, trabajas en el Marañón…” y ya, por fin, me aclaró el misterio: me había visto el viernes pasado, en La Flauta Mágica donde estuve escuchando cuentos al grupo El Aspersor, unos amigos que lo hacen realmente bien y que me habían invitado a contar un cuento… y allí también estaba el bueno de mi traumatólogo, escuchando sus cuentos y el mío, porque resulta que estudió la carrera de medicina con el hermano de uno de los componentes de El Aspersor.
Pasamos un rato agradable, tanto en los cuentos como durante el vendaje de mi tobillo maltrecho y me fui a casa con una sonrisa ante los curiosos esguinces que da la vida. Quizá otro día cuente otra sorpresa que me deparó una noche de cuentos también en La Flauta Mágica, la noche en que me encontré a un hombre en las vías del Metro.

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2 comentarios en “Los esguinces de la vida

  1. Vaya! si es que el dichoso fútbol… es lo que tiene! espero que no te dure mucho, pero cuídate porque esas cosas si no se curan bien… poco fútbol vas a volver a jugar!
    Bueno, esperamos q nos cuentes la historia del metro pronto!! que intriga! :o) jejeje

    Cuídate y un saludo!

    Me gusta

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