Cometas en el cielo

Hace unos pocos días terminé de leer un libro de Khaled Hosseini, titulado Cometas en el cielo. Aunque me lo había recomendado algún amigo lo empecé con ciertos reparos, entre otras cosas porque pensaba que un escritor afgano me pillaba un poco lejos… pero los prejuicios y reparos cayeron tras las dos primeras páginas y durante una semana me he visto arrastrado a leer casi convulsivamente y me he emocionado casi hasta las lágrimas.
La historia es apasionante y estremecedora y pone al descubierto la miseria del corazón humano, pero también su grandeza. En fin, pongo como botón de muestra, a pesar de que ello pueda acarrearme “las sanciones establecidas en las leyes” por no tener permiso expreso del titular del Copyright, dos pasajes. El primero es la primera página del libro:

“Diciembre de 2001,
Me convertí en lo que hoy soy a los doce años. Era un frío y encapotado día de invierno de 1975. Recuerdo el momento exacto: estaba agazapado detrás de una pared de adobe desmoronada, observando a hurtadillas el callejón próximo al riachuelo helado. De eso hace muchos años, pero con el tiempo he descubierto que lo que dicen del pasado, que es posible enterrarlo, no es cierto. porque el pasado se abre paso a zarpazos. Ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de que llevo los últimos veintiséis años observando a hurtadillas ese callejón desierto.
Mi amigo Rahim Kan me llamó desde Pakistán un día del verano pasado para pedirme que fuera a verlo. De pie en la cocina, con el auricular pegado al oído, yo sabía que no era sólo Rahim Kan quien estaba al otro lado de la línea. Era mi pasado de pecados no expiados. En cuanto colgué, salí a dar un paseo por Spreckels Lake, en la zona norte de Golden Gate Park. El sol de primera hora de la tarde centelleaba en el agua, donde docenas de barcos diminutos navegaban empujados por una brisa vivificante. Levanté la vista y vi un par de cometas rojas con largas colas azules que se elevaban hacia el cielo. Bailaban por encima de los árboles del extremo oeste del parque, por encima de los molinos de viento. Flotaban la una junto a la otra, como un par de ojos que observaran San Francisco, la ciudad que ahora denomino “hogar”. De repente, la voz de Hassan me susurró al oído: “Por ti lo haría mil veces más”. Hassan, el volador de cometas de labio leporino.
Me senté junto a un sauce en un banco del parque y pensé en lo que me había dicho Rahim Kan justo antes de colgar, como si se tratara de una ocurrencia de última hora. “Hay una forma de volver a ser bueno”. Alcé de nuevo la vista en dirección a las cometas gemelas. Pensé en Hassan. Pensé en Baba. En Alí. En Kabul. En la vida que había vivido hasta que llegó el invierno de 1975 y lo cambió todo. Y me convirtió en lo que hoy soy.”

El segundo fragmento es la descripción del encuentro del amor. Amir, el protagonista, tiene que trabajar junto con su padre (Baba) en un mercadillo que funciona los domingos. Allí descubre un día la mirada de una joven que trabaja también en el mercadillo y desde entonces no puede dejar de pensar en ella:

“En Afganistán, yelda es el nombre que recibe la primera noche del mes de Jadi, la primera del invierno y la más larga del año. […] Cuando me hice mayor, leí en mis libros de poesía que yelda era la noche sin estrellas en la que los amantes atormentados se mantenían en vela, soportando la noche interminable, esperando que saliese el sol y con él la llegada de su ser amado. Después de conocer a Soraya Taheri, para mí todas las noches de la semana se convirtieron en yelda. Y cuando llegaba la mañana del domingo, me levantaba de la cama con la cara y los ojos castaños de Soraya Taheri en mi mente. En el autobús de Baba, contaba los kilómetros que faltaban para verla sentada, descalza, vaciando cajas de cartón llenas de enciclopedias amarillentas, con sus blancos talones contrastando con el asfalto y los brazaletes de plata tintineando en sus frágiles muñecas. Pensaba en la sombra que su melena proyectaba en el suelo cuando se separaba de su espalda, por la que caía como una cortina de terciopelo. Soraya. Princesa encontrada en un mercadillo. El sol de la mañana de mi yelda.”

110 comentarios en “Cometas en el cielo

  1. Un libro que me estremeció hasta las lágrimas por su sencillez , su contenido humano, y su gran mensaje. Otro libro del mismo autor altamente recomedable es “Mil soles espléndidos” para quien no lo haya leído, otra joyita.
    Saludos desde Buenos Aires.

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  2. Es altamente impactante la capacidad que tiene el autor de desnudar el interior de la persona. Yo creo que es difícil no identificarse con el personaje, ya que todos tenemos en nuestro espíritu ese algo escondido, ese algo que define nuestras vidas, nuestro pasar por el mundo. Y son muy pocos los que podemos traerlo a la superficie, enfrentarlo y superarlo, dar un salto para seguir adelante con la enseñanza asimilada. Quizás y ojalá así sea, ayude a muchos a MIRARSE AL ESPEJO y encontrar en la imagen lo que no aparece a primera vista. Solo así se puede llegar al final del libro, humano…… Todo eso significó para mi……….Atrévanse………..

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  3. Pues habrá que leerse los mil soles espléndidos!
    Me he leído el libro en dos días ( vivan las vacaciones!) y en francés ( aprobé las oposiciones también en 2006, soy profe de francés).
    Por cierto, como no he leído el original, no sé cómo expresa el autor en inglés el mensaje que le deja desde Pakistán al protagonista el amigo de Baba, pero en francés lo traducen sólo con un verbo, y no con la expresión ” volver a ser bueno”. El verbo que utiliza la versión francesa vendría a equivaler a “redimirse” ( literalmente algo así como rescatarse). Creo que la traducción ha sido más acertada, o al menos, parece más cercana a la posible intención del autor.
    De cualquier forma, chapeau! Llevo un buen rato navegando e informándome de la historia de los Hazara, de Afganistán, de los talibán….

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  4. Acabo de acabar el libro y ¿que decir?.Llego a mis manos gracias al profesor de castellano y mañana mismito le daré las gracias por haberme aconsejado leer un libro tan bueno , creo que pocas veces dices >.

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  5. Inefable.
    Tú dices que te emocionó casi hasta las lágrimas. En mi caso, eliminé el “casi”.
    Si no leíste “Mil soles espléndidos” no esperes más.

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  6. Ups………………………..
    No se ni como expresar
    Todo. Esto con palabras…..
    Fascinante el libro
    La pelicula………
    Si tuviera la oprtunadad de leer
    Este libro o ver la pelicula 1000 veces
    Lo haria…….
    1000000000% RECOMENDABLE
    Perfecto…

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  7. Hola. Estoy haciendo un trabajo de bachiller y me gustaría saber y si me lo podéis decir: ¿Cuál es el regalo más importante que le hace Baba a Hassan? ¡Muchas gracias!

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