Oposiciones a la enseñanza secundaria: cómo presentarse y no morir en el intento (II)

¿De dónde sacar el temario?
El primer examen de las oposiciones consta de dos partes: una teórica y otra práctica. Se suelen realizar en días distintos, porque en un sólo día no hay neuronas que lo aguanten.
En Lengua Castellana y Literatura, la parte práctica consiste en tres comentarios de texto y la teórica en la exposición por escrito de un tema de los 72 del temario.
Cuando uno decide presentarse a las oposiciones de enseñanza secundaria piensa que lo más complicado es aprenderse el temario y, efectivamente, quizá sea lo más complicado. De hecho, es al temario a lo que he dedicado más horas, aunque después resulta que el temario supone tan sólo 4 puntos, de los 30 totales de la oposición. Claro, que si sacas menos de un punto en el temario ya no hay nada que hacer.
En las dos últimas convocatorias no se han incluido, afortunadamente, temas de impotable legislación educativa porque no había quien se aclarase con qué ley estaba o iba a estar vigente para el curso entrante.
El día del examen, de los 72 temas posibles se sacan dos bolas numeradas de una lotería de juguete y hay que elegir uno de los temas. En cada tribunal, por lo menos en Madrid, las bolas son distintas, porque los tribunales están en institutos muy dispares.
Lo habitual es que la gente se haga con temarios de alguna academia, aunque sólo sea para poder echar pestes. Por ejemplo, un amigo me dejó el temario de Magister (una de las academias más prestigiosas), pero era del año 94, porque fue ese año en el que se presentó. Pedí por correo electrónico un tema de muestra a la academia (todas las academias ofrecen algún tema de muestra) y cotejé el que me mandaron con lo que tenía: no sólo no estaba actualizada la bibliografía, sino que se mantenían intactas todas las erratas, que no eran pocas. Además, quien pasó a máquina esos temas en el pasado sería buen mecanógrafo, pero no sabía mucho de lengua ni entendía la letra de quien había elaborado los temas, lo que provoca con frecuencia errores pasmosos, sobre todo en nombres de autores (Maeztu, se había convertido en algo como Maento, por ejemplo).
Otro problema de los temarios de las academias es que piensan que cuanto más gordo el tema, mejor, y así abundan temas de cuarenta o cincuenta páginas, cuando en realidad el día del examen tienes tan sólo dos horas para escribir, lo que te da para unas diez u once caras de folio (depende de lo rápido y grande que escribas, claro está).
Una buena solución es utilizar los libros de texto de 1º y 2º de bachillerato de la editorial Akal, sobre todo para la parte de literatura. También es bueno, me parece, leer libros que sirvan para varios temas. Uno de los libros que más me ha ayudado a ponerme al día en la pragmática ha sido Pragmática para hispanistas, de José Portolés, publicado en 2005. Otro libro que me ha aportado mucho ha sido Semántica y pragmática del texto común: producción y comentario de textos, de Enrique del Teso y Rafael Núñez, de la editorial Cátedra (1996)…
A la hora de realizar el examen es interesante perder los diez primeros minutos en elaborar un esquema para que la exposición tenga cierto orden. Además, como después hay que leer el examen delante del tribunal, puede ser bueno empezar con un párrafo resumen de todo el tema, en el que se indique el orden que vamos a seguir y los aspectos que vamos a tratar. Después del tratamiento de los distintos aspectos del tema se puede hacer una referencia al papel de ese tema dentro del currículo de secundaria y a la bibliografía, sin olvidar las páginas de Internet. Y hablando de páginas, hay varias que ofrecen de forma gratuita temas más o menos resumidos y que también pueden ayudar para tener un esquema de lo que hay que decir. Habrá muchas, pero yo he utilizado tres principalmente: Iberletras, Proyecto Aula y Educajob.
Y hasta aquí por hoy que se me han acabado las pilas. El lunes saldrá la nota definitiva y empiezo a volver a obsesionarme con la oposición después de una semana bastante relajada y tranquilita.

3 comentarios en “Oposiciones a la enseñanza secundaria: cómo presentarse y no morir en el intento (II)

  1. La verdad es que, por lo que te leo, es más complejo de lo que en un momento yo pensaba. He ido a una libreria de Madrid y me vendían el temario por 260 euros, incluyendo la parte práctica y comentarios de textos. Creía que el temario era una cosa unificada y que comprándome esos libros tenía todo el material posible para estudiar.

    Otra cosa que me sorprende es lo de sólo 4 puntos por el examen. He de ponerme manos a la obra para adquirir los otros 26!

    Espero que no te olvides de quienes te leen, cuando ya hayas aprobado hoy.

    Un saludo, suerte.

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  2. Sigo y sigo reflexionando.

    La idea sería presentarse con unos 10 puntos para ir a seguro y para eso debería hacer cursos e intentar dar clases en un colegio privado. ¿Con mi carrera de periodismo ( y supongo que también debería hacer primero el cap) me contratarían, y con 23 años? Cuentan también las clases de Universidad? Por ejemplo, el doctorado es un mínimo de dos años decicándome a esto! Son bastantes años por lo que veo, aunque por un buen propósito y no sólo económico, sino también idealista.

    Otra opción sería estuduiar y hacer los cursos a la vez, y trabajar en la agencia a la vez. Tendré que multiplicarme.

    Acerca de la escuela de idiomas, ya tenía pensado presentarme el próximo año y espero adquirir esos puntos.

    Y sobre los cursos puntuables de la comunidad de madrdi, etc, donde se pueden ver? Tu dices: “normalmente, cada diez horas es un crédito y cada crédito supone 0,1 para la nota final, hasta un máximo de dos puntos”. Osea que hablamos de 200 horas en cursos, que no es tanto, a priori.

    ¿Cuantos años estimas (así por encima) que puede tardar alguien como yo, recién salido, y con toda esa tarea por delante, dedicándome en cuerpo y alma a ello?

    La verdad es que si me planteo hacerlo, mi idea es dedicarme en cuerpo y alma a esto. Mi hermana ha sacado las oposiciones de juez y la verdad es que me ha concienciado de poder hacerlo.

    No quiero agobiarte, compañero, de nuevo de pido suerte y no hay prisa por contestar, ahora en Europa Press estamos un poco aburridos por las tardes. La mayoría de los funcionarios y muchos políticos ya están de vacaciones…. periodismo cruel.

    Un saludo.

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  3. Muy buen aporte. Opositar a la docencia pública es una de las mejores manera de encontrar solución efectiva a la crisis económica. Trabajar para el Estado implica estar en posesión de un empleo muy bien remunerado que además es estable y brinda grandes ventajas en el plano social.

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